sábado 29 de mayo de 2010

"TODA RELACIÓN QUE SE DESARROLLA SIN EL CONOCIMIENTO DE SÍ MISMO ES UNA ILUSIÓN!-OSHO


A menos que seas,
¿Cómo puedes relacionarte?
A menos que seas,
¿Cómo puedes estar con el otro?
Es una ilusión, algo que nos inventamos.
A menos que estés centrado, que sepas quién eres, no puedes relacionarte. Toda relación que se desarrolla sin el conocimiento de sí mismo es una ilusión.

El otro cree que se está relacionando contigo, tú piensas que te estás relacionando con el otro, pero ni tú ni el otro os conocéis a vosotros mismos. Entonces,

¿Quién se relaciona con quién?

¡Nadie!

Solo dos sombras que juegan. Y como ambas son sombras, la relación carece de solidez. Es lo que observo continuamente: las personas se relacionan pero no existe nada sólido.

Se relacionan porque tienen miedo de que, si no lo hacen, sufrirán la soledad y se sentirán perdidas, de modo que empiezan a relacionarse otra vez.

Cualquier relación es mejor que no tener ninguna, incluso la enemistad: al menos estás ocupado. Tu así llamado amor no es sino un tipo de enemistad, una forma cortés de pelear, luchar, dominar, una forma civilizada de tortura mutua, de reñir.

Así que tienes que entrar en ese espacio, armarte de valor y entrar.

Incluso si te sientes triste y solo, no te preocupes: es el precio que hay que pagar. Y una vez que hayas llegado a la fuente, todo cambiará completamente, y te convertirás en individuo.

Esa es la diferencia que yo establezco entre un individuo y una persona: una persona es un fenómeno falso, un individuo una realidad.

Las personas, las personalidades, son máscaras, sombras; la individualidad es sustancia, realidad. Y solo los individuos pueden relacionarse, pueden amar, mientras que las personas solo pueden jugar.
OSHO